A punto de cumplir cincuenta años, siento en mi interior ganas
de cambiar muchos aspectos de mi vida.
Siento que dejo atrás medio siglo de vida y comienzo una
nueva etapa. Me da vértigo, miedo, ilusión y esperanzas…
Dentro de mi mente bullen miles de ideas que se solapan unas a otras.
Aparecen miles de recuerdos de cosas que hice y de otras que nunca
pude hacer… Ideas, ganas de cosas que dejé “para cuando sea mayor”… Ganas de
hacer nuevas cosas en mi vida. Pero sobre todo cambiar mi vida…
Y quizás no es coger y largarse lejos y empezar de “casi 0”.
Si no, seguir con mi vida mejorando ciertos aspectos que no
me gustan o que ya no están en la misma vibración que siento ahora.
Siento que he llegado a la cima de la vida y que ahora es
cuesta abajo…. Hacia la vejez.
Y siento que es un buen momento para hacer balance.
Balance de lo que he vivido y, sobre todo, por lo que me queda
por vivir. Y como preparar mi mochila para esta nueva década.
Ser cincuentona o mejor, jejeje, cincuentañera, me da esa
oportunidad de hacer balance. Recordad con cariño lo vivido y trazar un plan
para esta nueva etapa.
Despedirme de sentimientos, personas, ideas del pasado, para
hacer hueco a los nuevos sentimientos, ideas y personas del presente. ¿Y del
futuro? Pues ya se verá….
Hoy inicio este blog, donde me apetece escribir y compartir contigo
mis experiencias, mis ideas, mis nuevos aprendizajes y aprender de las que van
por delante mío.
Como mujer de cincuenta años que aun le queda mucho por
vivir y compartir.
¿Te unes?